<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4228512288721821294</id><updated>2011-12-26T00:08:43.271+01:00</updated><title type='text'>Not All Dark Sides</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://notalldarksides.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4228512288721821294/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notalldarksides.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Carlos Santos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15305239312685901130</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-wLllNI-MLV8/Tu49_JG2rlI/AAAAAAAAAiI/aXDqxSx8978/s220/Me2.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>4</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4228512288721821294.post-6971413742188140782</id><published>2011-12-07T00:55:00.001+01:00</published><updated>2011-12-07T00:59:22.352+01:00</updated><title type='text'>Nexo</title><content type='html'>&lt;span style="color: #eeeeee; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Antes del ocaso tu cuerpo desnudo relampaguea como un púlsarsobre la cama y la habitación emite fuertes ondas de luz que se pierden alchocar contra las paredes. Mis dedos palpan tus dos planetas en la penumbrainexplorada de la carne en el tiempo que mi boca recorre la cara interna de tusmuslos, iluminada por la descarga estática de la saliva que tu piel absorbe enel primer segundo de frío lineal. Mis manos sostienen tu pierna, elevada sobremi hombro, para que el extremo de mi lengua descienda siguiendo el rastro de mimano derecha en la búsqueda de un último indicio de vida en tu húmedo refugio yal contacto de los dos húmedos extremos se produce una palpitación telúrica.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #eeeeee; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Ahora necesito ahondar en la profundidad de esa carne reciéndescubierta, caer sobre la gravedad de su órbita, romper la superficie de todocuanto se interponga en este instante en el que mi apéndice duele en su durezay en su humedad. Y penetro en ti robando de tu boca suspiros entrecortados queinundan mis labios de oxígeno y amor intermitente, casi al ritmo circular demis caderas facilitando la entrada en lo más profundo, sondeando cadacentímetro cuadrado de esa superficie que no puedo ver y, sin embargo, sísentir en su oscuridad, en su humedad, en su calor retenido en las horas en lasque el sol se hunde en el horizonte que no alcanzamos a ver desde esta cama queparece rodar al ritmo de una supernova.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #eeeeee; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;El universo gira sobre sí mismo en pocas horas y yo giro tucuerpo para contemplar otro paisaje y otra luz de este mundo desconocido queeres tú. Acaricias la suave tierra blanca y arrugada sobre la que apoyas tusrodillas y expones ante mí tus entradas con senderos divergentes. Penetro enese mundo hasta que mi vientre se abrasa con la atmósfera de tu piel y cuandome resulta imposible ahondar más disparo el contenido de mi mundo en el tuyo yme derrumbo como columna en la última civilización de este universo que hemoscreado y destruido en una sola noche.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4228512288721821294-6971413742188140782?l=notalldarksides.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notalldarksides.blogspot.com/feeds/6971413742188140782/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://notalldarksides.blogspot.com/2011/12/nexo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4228512288721821294/posts/default/6971413742188140782'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4228512288721821294/posts/default/6971413742188140782'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notalldarksides.blogspot.com/2011/12/nexo.html' title='Nexo'/><author><name>Carlos Santos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15305239312685901130</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-wLllNI-MLV8/Tu49_JG2rlI/AAAAAAAAAiI/aXDqxSx8978/s220/Me2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4228512288721821294.post-2622611863657033470</id><published>2010-12-19T09:43:00.000+01:00</published><updated>2010-12-21T09:49:01.337+01:00</updated><title type='text'>Inmóvil</title><content type='html'>&lt;span style="color: #eeeeee; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;El amanecer golpea mi rostro tan levemente como suele hacerlo cuando los primeros rayos del sol entran por la ventana. Desde la cama sólo puedo ver la claridad blanquecina y, poco a poco, mientras intento incorporarme para comenzar el día, me despido de la ceguera temporal con que las cortas horas nocturnas me regalan noche tras noche. Pero esta vez hay algo diferente: tengo la sensación de tener los pies en el suelo y, sin embargo, mi perspectiva óptica continúa estática. Agito los brazos acariciando las sábanas, los deslizo hasta formar una cruz y vuelvo a bajarlos hasta golpearme los muslos, pero algo no va bien...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #eeeeee;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #eeeeee; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Al bajar los brazos mis dedos chocan sin encontrar obstáculo alguno y, aún boca arriba, levanto mi cuerpo recogiendo los brazos y apoyando los codos para contemplar horrorizado cómo en lugar de piernas lo que compone mi nuevo aparato locomotor no son más que cables, montones de cables eléctricos recubiertos en su aislante; cables que se mueven del mismo modo en que lo hacen los gusanos amontonados en un trozo de carne podrida. Siento repulsión ante aquel manojo de cobre y plásticos de colores que deben prolongarse varios metros hasta caer a los pies de la cama, y aún no sé dónde están conectados o si lo están. Es evidente que sí, porque siento un cosquilleo electrostático, porque mi pelo responde al estímulo de las cargas recorriendo todas mis extremidades, calentando mis globos oculares, obligándome a seguir vivo en la soledad de la habitación; solos yo y mi horror.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #eeeeee;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #eeeeee; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;El instinto me llevó a realizar la improductiva acción de restregarme los ojos intentando limpiarlos de visiones, de los restos del sueño nocturno, de la insoportable sensación de una caída permanente hacia el vacío en mi propia cama. Inútil, esta maraña se entrelaza, flexiona, agita y, a ratos, emite hacia lo más profundo de mi ser una sobretensión que me nubla la vista. No lo soporto. Intento arrancarlos a montones, luego de uno en uno (ya ni siquiera me importa no tener piernas), pero es inútil.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #eeeeee;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #eeeeee; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Anochece. En la ventana puedo ver el resplandor anaranjado proveniente del lado oeste de la casa. La actividad eléctrica ha cesado. Huele a plástico derretido. No escucho nada; no siento nada. Ahora todo está en calma: yo, aquel generador junto al armario y tú, sosteniendo el cubo desde el que derramaste el agua que, entre blancos destellos y una leve humareda, calmó para siempre el dolor de seguir vivo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4228512288721821294-2622611863657033470?l=notalldarksides.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notalldarksides.blogspot.com/feeds/2622611863657033470/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://notalldarksides.blogspot.com/2010/12/inmovil.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4228512288721821294/posts/default/2622611863657033470'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4228512288721821294/posts/default/2622611863657033470'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notalldarksides.blogspot.com/2010/12/inmovil.html' title='Inmóvil'/><author><name>Carlos Santos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15305239312685901130</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-wLllNI-MLV8/Tu49_JG2rlI/AAAAAAAAAiI/aXDqxSx8978/s220/Me2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4228512288721821294.post-2128229338815834353</id><published>2009-09-05T21:53:00.000+02:00</published><updated>2010-12-24T16:01:24.926+01:00</updated><title type='text'>Pulso</title><content type='html'>&lt;span style="color: #eeeeee; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;La beso en los labios. Comienzo a deslizar los míos hacia su cuello mientras las yemas de los dedos de mi mano derecha fluyen alrededor de su rostro dibujando objetos sin sentido y, de vez en cuando, le regalo un dulce mordisco con la boca muy abierta, para atrapar entre mis dientes la máxima porción de carne amarga por el perfume. Parece quedar sin aliento cuando vuelvo a los besos calientes, húmedos en su justa medida. Ella mantiene los ojos cerrados mientras deslizo la punta de mi lengua desde su escote hasta su barbilla, intentando mantener la suavidad en todo el recorrido, la lentitud y la impregnación de saliva.&lt;br /&gt;Recorro la distancia que separa su mandíbula de sus pechos, hasta apretarlos con ambas manos, las giro a su alrededor y los comprimo para alzarlos. Paso la lengua alrededor de sus areolas, primero; sobre sus pezones, después. Muerdo con suavidad, calculando la justa presión sin dejar de acariciar también su espalda, para atraerla hacia mí todo cuanto pueden mis brazos humanos. Y así, pasando de uno a otro, noto cómo su piel responde a mis estímulos dibujando diminutos montículos provocados por una repentina sensación de frío.&lt;br /&gt;El color de las llamas de las velas dibuja sombras de dos cuerpos que se confunden con los objetos de la habitación y mi boca se seca con el estudio profundo de su cuerpo. Desciendo bajo sus pechos sin soltarlos, serpenteando por los caminos invisibles que comunican con su ombligo, donde muerdo y acaricio el vientre con relamidas de lobo hambriento, aún sin olvidar que sus senos se comprimen entre mis manos, esta vez con menos suavidad, con más ímpetu, con más deseo.&lt;br /&gt;Así es como buscando un oasis en medio de la sed encontré su vulva regada con los flujos del deseo, replegada y escondida entre pliegues de suavidad que no puedo evitar traspasar. Absorbo sus labios mayores con mi boca, evitando tan sólo rozar su clítoris, que presiento duro e hinchado como un pequeño grano de maíz. Lamiendo el perímetro de la entrada de su vagina, siento el ligero sabor salado de su flujo de amor, rebosando como la humedad de una cueva. Deslizo superficialmente la terminación de mi lengua alrededor de ese pequeño botón del placer, y percibo su sensibilidad en los movimientos de sus piernas, que dobla acariciando las sábanas con los pies, atrapando mi cabeza con los muslos. Su cuerpo tendido boca arriba y con las piernas separadas, intenta tragarme, así que, sin apartar la boca, besando su clítoris, introduzco un dedo con la palma de la mano hacia arriba y, con la otra mano, presiono el monte de Venus para acercar su pared interior hacia la yema del dedo que rebusca en círculos las primeras contracciones de su cuerpo.&lt;br /&gt;Ha empezado a acariciarme entre las piernas y la palma de su mano abarca la dureza que se esconde desde hace ya largos minutos, escondida bajo el pantalón, que desabrocha con un fuerte tirón con ambas manos, liberando tan sólo una pequeña porción de la presión que he tenido que soportar durante este rato. Introduce su mano bajo mi ropa y libera el miembro rígido, grueso y con una pequeña gota de líquido preseminal deseando ser lamida.&lt;br /&gt;La tengo sujeta por el pelo y, mientras llevo su cabeza hasta mi cintura. Dirijo sus labios hasta mi pene sin apenas dejarle ver lo que va a introducirse en la boca. Comienzo a mover ligeramente las caderas a la vez que, con una mano a cada lado de su cabeza, ejerzo un movimiento de vaivén que la aleja y acerca simultáneamente de mi ombligo, tras unos minutos en los que mi respiración se entrecorta y ella emite gemidos acompasados y apenas audibles, y de vez en cuando mi pene escapa de sus labios en una especie de beso brusco. Decido que es el momento de regalarle todo el placer. Aparto su rostro de mi miembro aún palpitando, latiendo como si tuviera corazón propio, y me desnudo completamente para que nada impida el goce de dos cuerpos del mismo material.&lt;br /&gt;Me cercioro de que las condiciones de humedad no han variado tanto y, con mi pene sujeto con la mano derecha, mi codo izquierdo sobre la cama, y ella tumbada boca arriba, acerco el glande hacia la entrada de su vagina y dibujo círculos impregnando con su flujo la máquina que va a penetrarla. Empujo suavemente hacia adentro y ejerzo un vaivén que, progresivamente, va ejerciendo más presión hasta que sin que ella perciba más que un leve dolor inicial, siento cómo sus músculos vaginales atrapan desde la base al extremo cada centímetro de mi pene, permitiéndome sentir el calor y la humedad. Así, la penetro con una velocidad constante para dejarla aclimatarse a las nuevas sensaciones. Percibo su respiración acelerada, sus manos apretando mi espalda y sus muslos atrapándome hacia su centro de gravedad y, a medida que se intensifican sus sensaciones, yo incremento el ritmo hasta que me aparto para hacer que se levante, y se siente sobre mí, y cabalgue con sus rodillas apoyadas sobre el colchón que se hunde ligeramente y provoca en mi cuerpo un balanceo hacia arriba y hacia abajo, en el recorrido desde mi pubis hasta que siento como si fuese a despegarse totalmente de mí, cuando llega arriba y el ancho de mi glande aumenta la presión para indicarle que hasta ahí puede subir.&lt;br /&gt;Con las palmas hacia arriba, sujeto su culo y la levanto hasta separarla de mí. Emito un suspiro profundo que llena de aire mis pulmones y me coloco tras ella, obligándola a ponerse boca abajo con las rodillas y las manos apoyadas sobre la cama. Deslizo la parte superior de mi glande por su clítoris para estimularla antes de penetrarla nuevamente y embestirla sujetándola fuertemente por las caderas, en un movimiento que, de ser más rápido, podría hacerme invisible a los ojos humanos y, estimulando su clítoris con las yemas de los dedos de mi mano derecha, en movimientos circulares y de lado a lado, sus jadeos se convierten en gritos y me encuentro arañando y mordisqueándole la espalda y los hombros sin dejar de moverme como si tuviese que mantenerme sobre un caballo a galope. Siento un cosquilleo más adentro del aparato que la penetra, como una fuerte presión que controlo con la respiración para esperar su momento.&lt;br /&gt;Por iniciativa propia, ella se separa de mí y se tumba mirando hacia arriba gritándome -¡vamos, vamos! Yo emito un resoplido profundo y miro las velas a mi alrededor, las sombras que se mueven en las paredes, los cristales de la ventana empañados por el calor liberado de nuestros cuerpos y me lanzo hacia ella como si fuese a devorarla, le paso la lengua por los labios y ella, tardíamente, abre su boca y saca su lengua buscando la mía mientras se aleja. Me introduzco de un solo empujón, la sujeto por los tobillos y mantengo sus piernas separadas a mis lados mientras ejerzo el sucesivo movimiento de dentro a afuera y, pasado algún tiempo, su respiración y sus jadeos se intensifican, sus músculos vaginales se contraen, su cuerpo se paraliza y yo, sintiendo su orgasmo, realizo movimientos rápidos y me detengo, simultáneamente, para provocarle orgasmos múltiples con la estimulación de su clítoris y los movimientos irregulares, extremos, de pausa a frenesí, perdiendo la cuenta de las contracciones y tan sólo sintiendo sus uñas clavarse a los lados de mi espalda, y oír sus gritos, mezcla de chillidos y gruñidos, y con la sensación de que cada una de las llamas que iluminan la habitación va a apagarse con la onda expansiva. Así, sabiendo que todo está hecho, dejo fluir mi orgasmo sobre ella, mediante fuertes sacudidas que me hacen perder la visión de lo que me rodea, con espasmos que arrancan de mí suspiros profundos que me dejan sin aliento, mientras agito mi pene con la mano llenando de semen su vientre en oleadas de esperma que se prolongan durante unos quince segundos. Cuando todo ha terminado, me desmayo sin perder la consciencia, mirando al techo, mientras apoya su mano sobre mi pecho y me besa. Las velas se apagan con la pequeña brisa exhalada de nuestros pulmones como un último aliento.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4228512288721821294-2128229338815834353?l=notalldarksides.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notalldarksides.blogspot.com/feeds/2128229338815834353/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://notalldarksides.blogspot.com/2009/09/ejecucion-sexual.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4228512288721821294/posts/default/2128229338815834353'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4228512288721821294/posts/default/2128229338815834353'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notalldarksides.blogspot.com/2009/09/ejecucion-sexual.html' title='Pulso'/><author><name>Carlos Santos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15305239312685901130</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-wLllNI-MLV8/Tu49_JG2rlI/AAAAAAAAAiI/aXDqxSx8978/s220/Me2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4228512288721821294.post-4233303090739187213</id><published>2009-09-05T21:30:00.000+02:00</published><updated>2011-09-19T00:01:09.561+02:00</updated><title type='text'>No me entierres aún</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: #eeeeee; font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;Solía ir a beber su botella de Jack Daniels sobre la tumba de aquel viejo y cabrón de Charlie. Se sentaba sobre la lápida y hablaba de cuando eran jóvenes, de todo lo que habían follado y de cuando Charlie se cayó del tejado del establo y se partió el fémur y jamás volvió a caminar sin ese bastón roído y descolorido por el mango con el que amenazaba a los chiquillos que correteaban por los alrededores de su granja, arrojándose piedras e insultándose en un juego que él no comprendía, salvo porque se podría decir que él hacía lo mismo con sus malditas palabras faltas de todo refinamiento.&lt;br /&gt;-Algún día te levantarás, hijo de puta, seguramente antes de que yo acabe donde tú estás ahora. Joder, pensé realmente que jamás te vería ahí adentro, que quizá antes dejarías de lado tu mal humor, y puede que incluso aún no hayas quedado en paz con el mundo. Maldito carcamal de aliento apestoso. ¿Cuántos rostros habrás desfigurado con esos nudillos cuarteados?-&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #eeeeee; font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;Las horas pasaban y el sol emitía sus últimas radiaciones del día sobre aquel paraje abandonado por los dioses, y la gran bola anaranjada se dejaba caer tras el horizonte con un temblor vaporoso que lo disolvía. Y allí, con sus posaderas sobre la tumba de su amigo muerto, Daniel apuraba su botella y la colocaba sobre la tumba, sin percatarse de que el licor se balanceaba dentro del cristal y su contenido se reducía sin que él diera un trago en ese momento. Tras el&amp;nbsp;último trago de burbon&amp;nbsp;estrelló su botella vacía sobre el epitafio que rezaba: "Fui un muerto en vida; respetad ahora la verdadera muerte", tal como había pedido como última voluntad, aunque seguramente se llevó a la tumba el auténtico deseo de acabar con todos aquellos que formaron parte de su vida, y también de aquellos otros que un día se cruzaron en su camino para desaparecer por siempre como el sonido de las avionetas sobre los destartalados molinos.&lt;br /&gt;Cayó la noche y Daniel marchó hacia su casa. En el recto camino hacia la vieja mansión en penumbra serpenteaba como lo hacen los borrachos, mirando la arena a la luz de la luna recordando cuando se lanzaba con el pequeño carro de madera que su abuelo le fabricó con unas viejas tablas, y dio un traspié pero no cayó; se detuvo, miró hacia atrás evocando las palabras de hacía unos minutos, quizá esperando que Charlie golpeara el pequeño ataúd donde yacía juanto a una arrugada foto en blanco y negro de su mujer, fallecida a causa de una tuberculosis, en la que mostraba un rostro pálido y sereno, con unas marcadas ojeras que delataban el cansancio de los años duros de conflicto con los agricultores por unas tierras que nunca sintió suyas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color: #eeeeee; font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;Entró en la casa tropezando con las viejas botas de cabalgar y subió las escaleras aferrado a la barandilla de madera como si trepara por las colinas con una cuerda a punto de romperse. Se sentó sobre la cama, pisó el tacón de sus botas para arrancárselas de los piés y a duras penas consiguió lanzarlas a un metro; se desabrochó la camisa y se tumbó con ella puesta y los brazos en cruz, agotado como si hubiese pasado el día trabajando. Cerró los ojos y&lt;br /&gt;comenzó a soñar con caras blancas que flotaban por la habitación, rostros cuarteados y amoratados por golpes; rostros famélicos separados de un cuerpo, con sonrisas que no son tal cosa, con gestos de horror y bocas ladeadas en un rigor mortis incomprensible para quien no ha tratado con la muerte.&lt;br /&gt;Que se joda, creo que aún no comprende por qué la cama no es tal cosa, sino una tumba desde la que escucha una vieja voz conocida reprochándole y, a ratos, el cristal de una botella apoyada sobre la lápida. Ahora los pasos se alejan con algún traspié y todo vuelve a ser tan negro como antes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4228512288721821294-4233303090739187213?l=notalldarksides.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notalldarksides.blogspot.com/feeds/4233303090739187213/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://notalldarksides.blogspot.com/2009/09/no-me-entierres-aun.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4228512288721821294/posts/default/4233303090739187213'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4228512288721821294/posts/default/4233303090739187213'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notalldarksides.blogspot.com/2009/09/no-me-entierres-aun.html' title='No me entierres aún'/><author><name>Carlos Santos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15305239312685901130</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-wLllNI-MLV8/Tu49_JG2rlI/AAAAAAAAAiI/aXDqxSx8978/s220/Me2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
